UNE 179003 – Gestión de riesgos para la seguridad del paciente

¿Qué es la norma 179003?

La UNE 179003 es una regulación de España que define los requisitos necesarios para implementar un sistema de gestión de riesgos enfocado en la seguridad del paciente en el sector sanitario. Su propósito fundamental es colaborar con las entidades de salud para determinar, analizar y minimizar los peligros que pueden impactar a los pacientes durante la atención médica.

Esta norma establece un marco estructurado que posibilita a hospitales, clínicas y otros centros de salud administrar los riesgos asociados con la prestación de servicios sanitarios e incrementar la calidad del cuidado.

Objetivos principales

La norma UNE 179003 busca:

1. Reconocer los peligros a los que el paciente puede estar expuesto mientras recibe atención médica.

2. Disminuir la posibilidad de que ocurran sucesos o incidentes adversos.

3. Implementar medidas que sean preventivas y correctivas con el fin de incrementar la seguridad.

4. Impulsar una cultura de seguridad en el interior de las entidades sanitarias.

5. Mejorar los resultados en términos médicos y la calidad de la atención sanitaria.

¿A quién se aplica?

La norma se enfoca en entidades sanitarias, ya sean públicas o privadas, que deseen instaurar un sistema de gestión de riesgos vinculado con la protección del paciente.

Es posible aplicarlo en:

Hospitales

Clínicas

Instituciones médicas con especialización

Servicios sanitarios en sentido amplio

Principales características del sistema

La UNE 179003 propone un enfoque basado en:

1. Identificación y análisis de riesgos en los procesos sanitarios.

2. Evaluación de los riesgos detectados para determinar su gravedad y probabilidad.

3. Implantación de medidas de control para reducir o eliminar los riesgos.

4. Seguimiento y mejora continua mediante auditorías y revisiones periódicas.

Beneficios de aplicar la norma

Implementar la norma UNE 179003 ofrece varias ventajas:

1. Mejora de la seguridad del paciente y reducción de errores médicos.

2. Mayor calidad y eficiencia en los servicios sanitarios.

3. Incremento de la confianza de pacientes y profesionales sanitarios.

4. Reducción de costes derivados de incidentes o fallos en la atención.

5. Diferenciación y reconocimiento de calidad para los centros sanitarios.